El rumor llegó en forma de noticia: “Francisco Javier Martínez Ramírez será nombrado como nuevo director de la Policía Ministerial del Estado, por el gobierno de Quirino Ordaz Coppel”.
De convertirse en realidad dicha especulación, será el retorno de Jesús Antonio Aguilar Íñiguez “Chuytoño” a formar parte, como enlace del gobierno del estado con grupos del narcotráfico en Sinaloa, tarea que lo ha convertido en una figura indispensable para controlar los niveles de violencia, desde la óptica gubernamental.
“La Negra Paloma”, mote que le pusiera el exgobernador Mario López Valdez, al salir en defensa del “súper—policía”, debido al negro historial que arrastra Chuytoño desde el 2004, cuándo Pedro López, subordinado de Aguilar Iñiguez en la Policía Ministerial fuera sorprendido brindado seguridad a Rodolfo Carrillo Fuentes, hermano de Amado Carrillo El Señor de los Cielos, el día que lo asesinaron en una plaza comercial de Culiacán.
Chuytoño anduvo prófugo, después de este incidente, la Procuraduría General de la República giró orden de aprehensión y lanzó una recompensa por información que condujera al paradero del Súper—policía.
Fue en la época de gobierno de Jesús Aguilar Padilla —uno de los involucrados en llevar a Quirino Ordaz a la gubernatura de Sinaloa—, quien lo puso a operar desde las sombras, con los grupos de narcotraficantes de la región.
De formalizarse la llagada de Francisco Javier Martínez Ramírez, el alumno más versado de Chuytoño, a la Policía Ministerial, estaríamos siendo testigos de las mismas formas que implementó el gobierno de Jesús Aguilar para contrarrestar delincuencia con delincuencia.
La loza que Ordaz Coppel carga son los 533 homicidios dolosos en cuatro meses, con un promedio de 4.5 muertes violentas diarias que es el más alto de la historia. Al final de cuentas, el sexenio malovista, con Chuytoño, fue derrotado en materia de seguridad pública dejando un saldo de 7 mil 722 homicidios dolosos, decenas de desaparecidos y acusaciones internacionales sobre el paraíso de la tortura en Sinaloa.